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...o këmamëll, voz mapuche: "corazón del árbol", el centro, el meollo...

viernes, 20 de febrero de 2009

MIS SÍMBOLOS.

El siguiente es el fragmento de un trabajo que debí realizar para aprobar un seminario en la facultad, durante mis estudios en Pedagogía Social. Nuestro profesor, Enrique Sosa, lo llamó A.D.N personal.

El trabajo es del año 2006.

Esta primera parte tiene que ver con lo que cada uno de nosotros tiene como "símbolos" en la vida.

Quiero destacar que me gustó mucho hacer este práctico, pues pude hacer surgir muchas circunstancias del baúl de los recuerdos...





Patricia a los tres años.

Un lunes 3 de octubre, al anochecer, me destinaron con el nombre de Patricia Alejandra. Lo interesante es que mi hermana, cuatro años mayor que yo, había elegido mi primer nombre, de moda en aquella época, a partir de un personaje de historieta: “El hada Patricia”, que aparecía en una revista infantil.

Existían dos regalos que mi hermana y yo esperábamos ansiosas cada semana de parte de nuestro papá: el Mantecol, los domingos y la revista Anteojito, los jueves. En una época en la que no existían las ofertas que hay en la actualidad para favorecer el “consumismo” de los niños. Y considerando que eran los únicos regalos que nos podían hacer, venía muy bien que estuvieran repartidos en la semana: jueves y domingo, domingo y jueves: nuestros días de fiesta.



Dicho de este modo, parece que nuestro padre nos visitaba esos días, pero no, vivía con nosotros, trabajaba tantas horas que lo veíamos muy poco, por lo menos en aquellos tiempos.




Hojeábamos la revista: primero, las historietas. Ahí aparecía el personaje, la foto de una nena con flequillo, disfrazada de hada. Vale aclarar que lo novedoso era que en medio de las ilustraciones, en cada viñeta, el hada aparecía “fotografiada”.



Si bien habían marcado mi destino, dándome el nombre de un personaje de historieta, podía sentirme satisfecha de no estar “dibujada”. Lo más lindo de todo es que me disfrazaban de hada para Carnaval, desde el año hasta mi rebelación, a los cinco o seis años.
Mi hermana jugaba con mi nombre, la muy pícara no se conformaba con haberme llamado así sino que me decía: “ ¿El hada Patricia o helada Patricia?”. Yo me enojaba mucho. Inventábamos insultos para decirnos porque teníamos terminantemente prohibidas las tradicionales malas palabras. Así surgieron: tarúpida, volúmetra y otras que no reproduzco en esta oportunidad porque suenan peor que las convencionales.
Con el tiempo investigué la etimología de mi nombre. En el profesorado mis estudios básicos de griego fueron suficientes para que, lejos de creerme un personaje que soluciona los problemas mágicamente, en la relación con “padre” y “patria”, comenzara a sentirme orgullosa del nombre con el que me habían destinado.




Tenía poco más de cuatro años cuando, ya indignada de que mi hermana me leyera las historietas e inventara una buena parte, comencé mi tortura psicológica hacia mi madre para que me enseñara a leer: - Todavía no, todavía no- y luego... –Bueno, está bien-, cuando le pedía que me leyera todos los carteles que aparecían a nuestra vista por medio de las ventanillas del colectivo. Y finalmente: -¡Nadie puede leer tan rápido y todo, todo lo que aparece!.
Las clases comenzaron por las noches, un ratito antes de dormir, con un libro muy grande que apenas podía sostener entre las sábanas floreadas de la cama de “mamita”. “El atlas geográfico” sirvió a nuestros propósitos. No recuerdo cuántas clases fueron, sí, que el método era el tradicional (“m” con “a”: “ma”) y que tenía dificultades con las consonantes finales, así, en vez de pronunciar “París”, le agregaba una “e” para hacer “s” con “e” y quedaba “Parise”.
Creo que las letras comenzaron a ser mi símbolo por aquel entonces, y las palabras y luego...los libros...




Podría nombrar muchos libros que fueron guiando mi camino, sería injusta si dijera que sólo uno lo hizo, si tuviera que elegir, seguramente estaría asociado con los últimos tiempos...
Luego del “Atlas...” el primer libro que leí sola fue “Heidi”. Estaba esperándome en la biblioteca de casa, medio deshecho, con el lomo rojo, y trataba de una nena un poco más grande que yo...así que fue una muy buena elección, pero una elección que me haría derramar muchas lágrimas. Luego naufragué hacia una isla desierta con Robinson Crusoe. Y volví a llorar con Tom Sawyer y a reirme. Y otra vez a viajar pero, esta vez, con Julio Verne.




De adolescente, en la escuela secundaria, tuve una profesora que me hizo amar a Federico García Lorca a través de sus poesías y obras de teatro y a Pablo Neruda...




La palabra, el discurso, el libro, comenzaron a transformarse en mis símbolos junto con la pluma o la “birome” (para que no parezca “la pluma y la palabra”, del “Himno a Sarmiento”).
Los símbolos patrios también son mis símbolos.

6 comentarios:

  1. Hola Patri!!! gracias por tu mensaje en "El Sombreritus"!!! muchas gracias por todo lo lindo que nos contás!!!
    Como dejaste tu mensaje en una vieja entrada del Blog, te voy a dedicar un espacio en una próxima entrada con tu foto y la dirección de tu Blog para que te puedan visitar los amigos y amigas de "El Sombreritus"!!!
    Te mando un beso y agradezco tu visita!!!

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  2. Los amigos del Sombreritus son también mis amigos y este mensaje llegar desde el mar...mejor dicho desde Mar del Plata!
    Soy Daniel Wilson y quiero invitarte a visitar mi barrio de recuerdos titulado "Prohibido Olvidar" en esta dirección:www.danielwilson-prohibidoolvidar.blogspot.com
    Contame por este mail(podw@hotmail.com) de que se trata tu blog y con gusto haré un link en mi lista de blogs para que te visiten.
    Hermosa foto, tu nombre es muy lindo y reperesenta el encanto de ser mujer(aunque yo soy hombre jajaja). A tus órdenes.
    Daniel Wilson

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  3. Hola Patricia...
    Vengo de la casa de CARLITOS...del sombreritus.Que lino blog!! lindos recuerdos.Y la foto pura ternura.
    Pasaré a visitarte seguido.Un beso

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  4. hola como estas patri bueno como podras ver you tmb soy Patricia y tmb mi mama me puso ese nombre x el hada buena de bosque y que gran coincidencia naci en el 66, creci con la revista anteojito como me gustaba y te cuento que encontre este blog porque estaba buscando dragoncito para enviarle al padrino de mi nena y salto fufy o mejor dicho chipy me encantaria publicar mi foto disfrazada de hada espero poder hacerlo
    besos
    la otra hada patricia

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  5. patri vivo en ituzaingo
    la otra hada patricia

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  6. patri, te cuento que de chiquita tambien me encantaba Heidi y disfrutaba cantando las canciones con el disco que me habian traido los Reyes Magos.en la adolescencia descubri a Garcia Lorca y a Neruda y me deslumbraron.me alegra compartir estos gustos con vos.abrazos

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