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...o këmamëll, voz mapuche: "corazón del árbol", el centro, el meollo...

martes, 15 de marzo de 2011

Oda a una princesa persa.

Tal vez Neruda no tuvo
el deleite olfativo de tu existencia.
O no halló verdadero tiempo para halagarte.

Quizás, dulcemente adormecido por tu perfume,
te pensó las mil y una veces, y escribió
con hilos de sueños tus alabanzas.
Acaso en "Oda a lo verde" elogió
la magnificencia de tus atavíos.

Eres mujer y me enamoras...
Lozana, vigorosa.
Realidad tangible y grata
del refugio donde sabrosas historias
se cuecen
y tu sazón engalana.
Se me llena la boca pronunciando
tu nombre.

Te elevas visiblemente
apenas dos palmos desde tus pies,
pero las pertinaces alas de tu fragancia
te levantan altiva y gallarda.
¡Si hasta abatida por el calor
o naturalmente mustia hueles bien!

Fue contigo, y no con las esmeraldas,
que han comparado los impactantes
aunque tristes ojos
de la princesa Soraya.

Ἀφροδίτη, nacida de la espuma,
ha puesto su mirada en tí
y le has respondido
con exótico e irresistible aroma.
Quizás, desde el vergel
de tus vestidos refulgentes,
emane un ser superior
a una diosa.
Para el goce de todos los sentidos,
combinas con luminosas frutas rojas
y con pálidos pero olorosos manjares.
El insolente ajo y la extravagante nuez
no te intimidan,
fraternizan, en el mortero, contigo.

Y hasta se me ocurre que
"el líquido rubí" al que cantó el poeta de tus tierras

ha galanteado a muchas de tus hermanas

que, embriagadas por el dulzor,

se han teñido del color de las uvas.

Hierba de los Reyes,
Hada más preciosa que el jade,

roza con tu gracia mis cabellos, 
envuelve mi cintura, 
acaricia con tus ingenuas flores, mis manos. 
Y cuando llegue el tiempo
 en que se me prive de la seducción
 de tu fragancia, 
derrama sobre mí tu sombra verde; 
pues, como la cabeza de Lorenzo, 
quiero yacer bajo tus raíces.

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Canción de cuna popular persa.

Arrurú, arrurú, arrurú, arrurú
Voy al campo a recoger flores
La flor de albahaca
Una, dos, una bella, dos sonrientes
¿Dónde está el campo?
¿Dónde están las flores?
¡Flor risueña mía! Eres la flor de albahaca.
¡Linda flor mía!
¡Duérmete, flor de albahaca mía!

2 comentarios:

  1. Este universo de sensaciones y vínculos, Patricia, me rodea con colores y calidez; me transporta a otro plano, a otra cultura de enorme belleza. Un post muy original y vital. Gracias. Afectos.

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  2. Exquisitez absoluta, en formas, en sensaciones, en imágenes, en lirismo.
    Sobran las palabras. Se inspiran los abrazos.
    Gracias.

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