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...o këmamëll, voz mapuche: "corazón del árbol", el centro, el meollo...

sábado, 29 de octubre de 2011

viernes, 28 de octubre de 2011

Poema en andén 3.



Diseño collage caligrama Tolhuin.
Click sobre las imágenes para agrandarlas...



sábado, 22 de octubre de 2011

Una mujer apresada en la ciudad.


En el duro corazón de esta urbe
sólo he oído perentorios pasos;
la melodía franca, los saludos,
dando lugar al trepidar del tránsito.
Ronroneo de ruedas y motores
desdeñan los acordes del ocaso.

Sólo he visto el cielo abigarrado
de cablerío, tizne y humareda.
Y en el aire las bandadas que huyen
como en revoloteo de cadenas.

A mis pies, el asfalto caprichoso
asfixiando la tierra derrotada.
Como bandera, una columna erguida;
y como escudo, una triunfal muralla.

En triste afán de dominarlo todo ,
los edificios recortando el cielo.
Zumbido de aturdidos ascensores
encajonados en tenaz concreto.

He madrugado ebria de artificios
en la ferocidad de marquesinas.
De cara al techo, ojos ofuscados,
en el destello de tubos y bombillas.

Mi malogrado sueño han acunado
nanas fatales de efectos especiales,
en bullicio de horror y de pavura
con que detonan vastas soledades

El árbol de mi infancia, derribado
Y con él, un sinfín de suaves pájaros.
De la tierra mojada el dulce olor,
los nidos y los vuelos, olvidados.

El desierto, las yungas, las mesetas,
puna, monte, delta y pastizales,
genuinos pueblos, postas y parajes
son el país, y también las ciudades.
Patricia Morante.

Esta poesía surgió como una respuesta a "Carta al hombre de la ciudad" de Ñusta de Piorno que conocí a través del blog del GAUCHOGUACHO cuya lectura recomiendo.

La poeta y destacada folclorista argentina ÑUSTA DE PIORNO nació el 22 de abril de 1916 en la ciudad de Trenque Lauquen, provincia de Buenos Aires. Ha publicado, entre otros, los poemarios Pañuelo de yerbas (1968), Elogio de la mujer anterior (la mujer de la conquista del desierto) (Trenque Lauquen, 1968), Pampa humana (1969), Canto a Trenque Lauquen y otros poemas (1971), Canto a José Hernández (1973), La torcaza purpúrea (1980), Celebración del paisano (1980).

domingo, 16 de octubre de 2011

Otra mañana.


Foto Tolhuin.
El amanecer es un perfume a pomelos.
Algo indefinido vuela en el aire.
...Es una mañana que parece otra...
Su piel se estremece.
Y la fragancia, y cerrar los ojos
para inspirar mejor.
Un pequeño mundo en sus yemas,
en sus palmas, en sus labios.
Piensa en la herida abierta en el horizonte,
piensa en la huella.
Piensa en los surcos al costado del camino.
-Esta mañana es otra- dice.
Y el aroma que regresa

como una ráfaga.
Los jugosos minutos,
en su boca,
se vuelven pasajeros
de un viaje parsimonioso...
Sobre el mantel, los cuencos
donde bebió la vida.

miércoles, 12 de octubre de 2011

Hechizo.

Puede ser una canción, un aroma en el aire o el trinar de un pájaro al amanecer.
Puede ser el olor a tierra mojada, una sábana caída o la voz de la tarde.
Puede ser un centauro, la florcita del monte o el ladrido de un perro.
Puede ser el roce de las manos, la palabra esperada o el agua salpicando.
Puede ser una foto, un poema o la noche estrellada.
Puede ser una magnolia, un abrazo macerado con el tiempo o una sonrisa.
Puede ser la lluvia tibia, el nombre de un ser alado o un árbol centenario.
Puede ser un beso, un cuento o una pregunta inquietante.
Puede ser una hoguera, el frío o el miedo.
Puede ser el silencio generoso, la brisa entre las ramas o la luna cómplice.
Puede ser la herida del atardecer, la huella en el camino o una cita prorrogada.
Puede ser una lágrima hasta el cuello, un susurro o una zamba.
Puede ser el deseo, la ternura o el desconcierto.
Puede ser una puerta abierta, el calor en el pecho o un rito de domingo.
Puede ser un sueño irrompible, una fruta madura o un objeto preciado.
Puede ser una cocina encendida, el olor a azahares o la piel erizada.
Puede ser un cuaderno, la última hoja del otoño o un poeta.
Puede ser un racimo de versos, la primavera tardía o una ráfaga.
Puede ser la penumbra, un nido o la anécdota de la infancia.
Puede ser una letra caída del renglón, una carta o un libro amigo.
Puede ser un zumbido de abejas, una princesa o un pequeño dragón.

...Es una mirada y la gracia de haberla encontrado.

jueves, 6 de octubre de 2011

Derecho a la tristeza.

Me va a gustar sonreir mañana,
recibir las flores,
compartir la dicha,
dar, de mi mano,
semillas a los pájaros.
Pero hoy defiendo
mi derecho a la tristeza.
Ella está aquí y no es
que tanto me agrade
pero ¿por qué echarla fuera?,
después de todo es
mi única compañía.

Sé que es más sana la risa,
la algarabía, el buen humor,
el canto alegre, el feliz aplauso...
Pero ¿quién hace mirar dentro de mí
si no es ella?
¿Quién, sino ella, lava mis ojos de impurezas,
este atardecer de limpieza general
del cielo?

Tristeza mía, no te instales
pero quédate esta noche.
Esperemos juntas los pájaros
que mañana amigarán.
No permitas que te arrojen,
yo te defiendo.
Defiendo mi derecho a ti,
tristeza.