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...o këmamëll, voz mapuche: "corazón del árbol", el centro, el meollo...

miércoles, 11 de abril de 2012

Las hojas del Caminador.

Lo lindo de vivir en Castelar, una de las ciudades arrasada por la tormenta hace ya una semana, y estar realizando una serie de trámites en tu "día libre", es llegar a la esquina de Carlos Casares y Arias y encontrarte con el escritor Alberto Ponzo. Y lo mejor es que es él quien te reconoce y levanta la mano para que te acerques, porque vos vas distraída y hasta un poco molesta, nada dispuesta a la serendipia.
Una alegría enorme en medio de la confusión en esa mañana que parecía haber perdido todos los colores.
Hay un diálogo breve porque él también está con trámites y yendo al médico. Le preguntás por su salud y él cree estar bien... sólo haciendo análisis de rutina.
Cuando ya se produjo el abrazo de despedida (y estás distraída nuevamente pero esta vez con una gran sonrisa), y caminaste unos metros, te llama: -Venga un poquito. Quiero hacerle un regalo... ¿puedo?... Porque yo siempre llevo un libro para ir regalando a los amigos. Es de Alba, va a ver qué lindo es-.
Y como si no hubiera sido suficiente con la gracia de habértelo encontrado, saca de su morral: "El saber de las palabras (... y más recuerdos)" de Alba Correa Escandell. Hojas del caminador (2008).
Leés en la introducción del libro escrita por don Alberto:
"Alba nos hace recordar en esta selección lo dicho por César Pavese: "Un solo documento nos interesa siempre y permanece nuevo: lo que sabíamos desde niños". Es este "saber" en su palabra lo que explica mejor nuestro homenaje" A.L.P
Ahora vas de la mano de la alegría, y tenés ganas de leer el libro de Alba y querés ir a revisar ese "documento" propio, que en algún lugar tenés guardado, del que habla Pavese.
Ahora caminás recordando el gesto, el abrazo y las palabras: -Bueno, cualquier convite que hagan me avisa, usted ya me conoce, ya tiene mis datos.
Y pensás en sus datos:  Alberto Luis Ponzo...  humildad, calidez, ternura.

2 comentarios:

  1. Hermosa semblanza. De un momento, un lugar, un personaje...Saludos, Patri.

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  2. ¡Qué hermoso comentario, Patri! ¡Qué encuentro poderoso!
    Te abrazo y en vos abrazo a don Alberto, a su inolvidable musa, a esta loca, total, transformadora magia de la poesía.

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