lunes, 25 de marzo de 2013

Otro asunto confuso.

A Odiseo.

Contrariamente
al modo de todas las penélopes
no eligen mis brazos,
ni mis pies, ni mis vértebras
el alargado tejido diurno
hasta la víspera de la nada,
hasta  el umbral del destejer
y destejerse.
También extendida y cuidadosa,
emprenden mis manos
la tarea de bordar
en espera de la barca
donde, como en el revés
de un rito, desbordamos
 y nos desbordamos.

3 comentarios:

  1. ¡Guau! "Desbordamos y nos desbordamos", qué fuerte. Me encanta esa capacidad tuya para transformar en poesía la trama de la vida.
    Beso.

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  2. Un desborde de fuerza y texto; sentidos y sentimiento...GRACIAS POR ABRIR LAS PUERTAS DE ARGIMON, QUE VUELVE A VOLAR, EL 6-4...NOS VEREMOS...

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  3. Después de tanto tiempo ausente, me alegra comprobar que sigues escribiendo buena poesía.
    Una sonrisa.

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