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...o këmamëll, voz mapuche: "corazón del árbol", el centro, el meollo...
[Foto: Algarrobo en Raco, provincia de Tucumán]

sábado, 25 de mayo de 2019

Poema sin fecha.

Amamos, esperamos, lloramos. Se nos eriza la piel.
Reímos hasta las lágrimas.
Pedimos. Desesperamos.
Nos sonrojamos. Se nos llena de calor el pecho.
Hacemos como la primera vez. Diez veces, cien veces.

Un día nos metemos en el barro.
Gritamos de alegría en medio de un camino.
Cantamos, cantamos, cantamos, cantamos...y cantamos.
Nos llega la desilusión. Volvemos a creer.
Nos desilusionamos. Volvemos a creer.
Nos desilusionamos. ¿Volvemos a creer?...

Escribimos cartas.
Sangramos.

Tenemos un sueño.
Morimos.
Volvemos a la vida.
Caen cansados nuestros párpados.

Y amamos un sueño.
Abrazamos, abrazamos, abrazamos, abrazamos...
Ofrecemos  una mano.
Damos las manos.

Hacemos una ronda.
Miramos a los ojos. Miramos y miramos.
Acariciamos con los pies.
Prendemos el fuego. Cuidamos hasta la última brasa.

Ganamos.
Vencemos.

No nos vencemos.

Haroldo.

"...El Príncipe propuso entonces, ahora que estaban todos reunidos, una cierta celebración con motivo de aquel feliz naufragio. El Capitán estuvo de acuerdo. La vida es una entera travesía, se erraba desde el nacimiento, ese puertito de luces tan recogido, tan breve, suceso pequeño como todo lo que viene después. (...) Uno es historia. ¿Qué hay para adelante? Caminos. (...) La vida es un barco más o menos bonito. ¿De qué sirve sujetarlo? Va y va. ¿Por qué digo esto? Porque lo mejor de la vida se gasta en seguridades. En puertos, abrigos y fuertes amarras. Es un puro suceso, eso digo. ¿Eh, señor Mascaró? Por lo tanto conviene pasarla en celebraciones, livianito. Todo es una celebración.
Alzó la jarra y bebió.
El Príncipe se rajó un aplauso. Animaba con la cabeza al Nuño y a Oreste, que aplaudieron también. Las gaviotas revolotearon sobre el grupito, emprendieron unos vuelos y, cuando terminaron los aplausos, se ordenaron otra vez a popa.
Mascaró se volvió por primera vez. Levantó una mano, aprobó.
-La vida es célebre, de cualquier tamaño, o no sirve para un carajo.
-¡Confirmo!- gritó el Príncipe, y miró a todos, uno por uno...."

Cita de "Mascaró. El cazador americano" de Haroldo Conti. Crisis, 1975. Pág 59.

El libro digital completo:

http://servicios2.abc.gov.ar/lainstitucion/programaddhhyeducacion/destacado_biblioteca/pdf/mascaro_elcazadoramericano.pdf

jueves, 23 de mayo de 2019

Atahualpa.

Fotos de Tolhuin en Cerro Colorado.
Julio de 2018.


Bajo la sombra de un roble.

























Atahualpa Yupanqui falleció el 23 de mayo de 1992.
Sus restos descansan en su casa, hoy museo, de Cerro
Colorado, bajo la sombra de un roble, y junto a los restos de
Santiago Ayala, El Chúcaro.









domingo, 19 de mayo de 2019

José Martí










La niña de Guatemala.

A Margarita, sabia y guía del museo
la vi una sola vez. Es probable que
no vuelva a verla pera ciertamente
no la olvidaré.




Fotos Tolhuin en La Habana, Cuba. Casa natal de José Martí.

Conocer parte de la biografía y de la obra de Martí a través de estudios de literatura o a paritr de las clases de nuestras maestras en el primario y de profes en el secundario y el terciario nos permite acercarnos a la sensibilidad del autor cubano, a sus ideas revolucionarias y a sus consecuentes acciones. 
Pero llegar a su casa natal en calle Leonor Pérez (el nombre de su madre) 314 de La Habana, Cuba, frente a Estación Central de Ferrocarril, y escuchar de la voz suave y contundente de Margarita, guía del museo, la cronología de su vida y el recitado de algunos poemas, es un hecho que nos llena el corazón.
Un recorrido por objetos personales del poeta, por las paredes de esa vivienda que lo vio nacer, fotografías que muestran las diferentes etapas de su vida demasiado breve; su escritura, su grafía y ortografia. 
Martí sensible, aplicado, sabio, creador, consecuente con sus ideas, revolucionario, amante de la libertad.
Martí castigado, preso, enfermo, enamorado.
Martí rindiendo homenaje a sus maestros, a la vida misma.
Martí separado de Ismaelillo, su hijo pequeño.

Yo sueño con los ojos 
abiertos, y de día 
y noche siempre sueño. 
Y sobre las espumas 
del ancho mar revuelto, 
y por entre las crespas 
arenas del desierto 
y del león pujante, 
monarca de mi pecho, 
montado alegremente 
sobre el sumiso cuello,
un niño que me llama 
flotando siempre veo!

Sueño despierto, en Ismaelillo, 1882.
José Julián Martí Pérez.



Martí poeta, pensador, periodista, filósofo y político. Padre de la patria cubana, creador del Partido Revolucionario.
Un día como hoy de 1895 murió alcanzado por tres disparos durante la Guerra de la Independencia.
El pueblo cubano le rinde homenaje en calles, plazas, museos a través de bustos y estatuas memoriales.


sábado, 18 de mayo de 2019

Diente de león.


Mientras buscaba esta foto que tomé para vos con mi entonces cámara nueva, la imagen del diente de león, pensaba en otras búsquedas.
Leí ya adulta y por ahí, que en el lenguaje de las flores el diente se león simboliza amor, felicidad, fidelidad, deseos y bienvenida.
A mí me dice ternura también. Será porque me queda el recuerdo de la niñez, tal vez el más válido, el de pedir un deseo y soplar. Me queda la alegría de ver como  esas semillitas con paracaídas en forma de estrella se esparcían por el aire.
Qué alegría tan simple la de entonces, ¿no? Y además contribuíamos a la diseminación.

Durante la docencia elegí muchas veces leer el fragmento acerca del diente de león que aparece en Fahrenheit 451**

Y cuando cambié de casa, fue la primera planta que apareció en la tierra pelada en el jardín de atrás. A partir de entonces preparo sus hojas en ensaladas.

Fahrenheit 451 - Página 10 - Ray Bradbury.
-Creo que es el último diente de león de este año. Me parecía imposible encontrar uno en el césped, avanzada la temporada. ¿No ha oído decir eso de frotárselo contra la barbilla? Mire.
Clarisse se tocó la barbilla con la flor, riendo.
-¿Para qué?
-Si deja señal, significa que estoy enamorada, ¿ha ensuciado?
Él sólo fue capaz de mirar.
-¿Qué? -preguntó ella
-Te has manchado de amarillo.
-¡Estupendo! Probemos ahora con usted.
Conmigo no dará resultado.
-Venga. -Antes de que Montag hubiese podido moverse la muchacha le puso el diente de león bajo la barbilla. Él se echó hacia atrás y ella rió-. ¡Estese quieto!
Atisbó bajo la barbilla de él y frunció el ceño.
-¿Qué? -dijo Montag-.
-¡Qué vergüenza! No está enamorado de nadie.
-¡Sí que lo estoy!
-Pues no aparece ninguna señal.
-¡Estoy muy enamorado! -Montag trató de evocar un rostro que encajara con sus palabras, pero no lo encontró-. ¡Sí que lo estoy!
-¡Oh, por favor, no me mire de esta manera!
-Es el diente de león -replicó él-. Lo has gastado todo contigo. Por eso no ha dado resultado en mí.
-Claro, debe de ser esto. ¡Oh! Ahora, le he enojado. Ya lo veo. Lo siento, de verdad.
La muchacha le tocó en un codo.
-No, no -se apresuró a decir él-. No me ocurre absolutamente nada.
-He de marcharme. Diga que me perdona. No quiero que esté enojado conmigo.
-No estoy enojado. Alterado, sí.
-Ahora he de ir a ver a mi psiquiatra. Me obligan a ir. Invento cosas que decirle. Ignoro lo que pensará de mí ¡Dice que soy una cebolla muy original! Le tengo ocupado pelando capa tras capa.
-Me siento inclinado a creer que necesitas a ese psiquiatra -dijo Montag-.
-No lo piensa en serio.
Él inspiró profundamente, soltó el aire y, por último dijo:
-No, no lo pienso en serio.
-El psiquiatra quiere saber por qué salgo a pasear por el bosque, a observar a los pájaros y a coleccionar mariposas. Un día, le enseñaré mi colección.
-Bueno.
-Quieren saber lo que hago a cada momento. Les digo que a veces me limito a estar sentada y a pensar. Pero no quiero decirles sobre qué. Echarían a correr. Y, a veces, les digo, me gusta echar la cabeza hacia atrás, así, y dejar que la lluvia caiga en mi boca. Sabe a vino. ¿Lo ha probado alguna vez?
-No, yo...
,-Me ha perdonado usted, ¿verdad?
-Sí -Montag meditó sobre aquello-. Si, te he perdonado. Dios sabrá por qué. Eres extraña, eres irritante y, sin embargo, es fácil perdonarte. ¿Dices que tienes diecisiete años?
-Bueno, los cumpliré el mes próximo.
-Es curioso. Mi esposa tiene treinta y, sin embargo, hay momentos en que pareces mucho mayor que ella. No acabo de entenderlo.
-También usted es extraño, Mr. Montag. A veces, hasta olvido que es bombero. Ahora, ¿puedo encolerizarle de nuevo?
-Adelante.
-¿Cómo empezó eso? ¿Cómo intervino usted? ¿Cómo escogió su trabajo y cómo se le ocurrió buscar el empleo que tiene? Usted no es como los demás. He visto a unos cuantos. Lo sé. Cuando hablo, usted me mira Anoche, cuando dije algo sobre la luna, usted la miró. Los otros nunca harían eso. Los otros se alejarían, dejándome con la palabra en la boca. O me amenazarían. Nadie tiene ya tiempo para nadie. Usted es uno de pocos que congenian conmigo. Por eso pienso que es tan extraño que sea usted bombero. Porque la verdad que no parece un trabajo indicado para usted.

oO0Oo oO0Oo oO0Oo oO0Oo oO0Oo

Mientras buscaba esta foto que tomé para vos con mi entonces cámara nueva, la imagen del diente de león, pensaba en otras búsquedas.

http://www.agrhumus.com/malas-hierbas-diagnostico-suelo/